
Hay palabras que de tanto oírlas se dan por sobreentendidas, para cualquier hablante moderno de español, la palabra derrota es única, el significado que se le da es el de ser vencido en una batalla, guerra, competencia deportiva entre otras. Sin embargo, derrota, tiene una acepción poco usada hoy en día, pero siglos atrás era común entre las gentes de mar y navegantes, significaba: rumbo o dirección que llevaban las embarcaciones y un derrotero era un conjunto de datos que indicaban el trayecto para llegar a un lugar determinado.
En el siglo XVI, luego de los viajes colombinos, el “descubrimiento” del océano Pacifico y el primer viaje alrededor del mundo de Fernando de Magallanes, la navegación no volvió a ser la misma. Portugueses y españoles fueron los mejores marinos de su tiempo, además reconozcámoslo unos tipos corajudos que parecía no detenerse ante nada ni nadie, todo fue registrado por ellos cada accidente geográfico, cada litoral, cada isla por muy ínfima que fuera, cada corriente marina, la ruta de los vientos que los llevaría a su destino o los trajera de vuelta a casa, todo se registró en mapas, cartas de marear y derroteros.
En aquel tiempo un derrotero fue un conjunto de anotaciones y consejos para navegar, mapas incluidos, señalando los peligros de una costa, los lugares idóneos para anclar, las ventajas de un puerto y la manera de llegar a ellos, mencionando cada posible peligro y como evitarlos, donde encontrar bastimentos, agua dulce; en fin, todo lo que sirviera para una venturosa navegación. En esta ocasión vamos a comentar un derrotero titulado: Mapas de las costas de América en el mar del Sur, desde la última población española en ellas, que es la ciudad de Compostela, en adelante entre 1600 y 1699. Este ejemplar al igual que otros era de autor anónimo se conservaban de manera manuscrita, jamás se publicaron, porque la corona española no quería que ese conocimiento geográfico cayera en manos de las potencias enemigas. Vale aclarar que la ciudad de Compostela, actualmente es la cabecera del municipio del mismo nombre localizada en el estado de Nayarit, México.
Este derrotero se encuentra en la colección de la Biblioteca Nacional de España (en adelante BNE), puede consultarse en línea, contiene 152 folios. Encontrar este curiosísimo texto luego de husmear listas formidables de manuscritos, fue casi un acto de serendipia; aunque otros también han frecuentado este tipo de fuentes, aun así, permanecen prácticamente desconocidas para el público en general, historiadores incluidos.
En sus primeros once folios, el anónimo autor, aseguraba que el objetivo del texto era “para servir de norte a los navegantes” , si fuere el caso que por alguna tormenta o avería en el navío, que era cosa usual en la navegación de esos días, pudiesen hallar puerto seguro y acogida en sus adversidades, recalca el autor que al ser un conjunto de mapas del litoral pacifico, desde California hasta las costas australes de Chile, se esperaba que sirviera de entrada a las espaciosas provincias de España en América.
Como afirma el título, este derrotero, empieza apuntando la población de Compostela y la región de Baja California, cuando se había navegado la casi totalidad del mundo, todavía se buscaba el estrecho de Anián, en este texto el desconocido autor, comenta sobre el “casi mítico” paso:
De estas entradas por extrangeros, y españoles a este gran golfo (golfo de California) se an originado muchas disputas sobre si es ysla este brazo de mar, o no, otros dan por sentado que tiene comunicacion, este brazo de mar con la mar del norte (el océano Atlántico), a donde supone que esta el estrecho que llaman de Anyan[1]…
Tal estrecho en los siglos XVI-XVII se estuvo buscando más al norte, en aguas atlánticas de la actual Canadá y Estados Unidos, en realidad puede decirse que tal lugar se encuentra en el océano Ártico, que si no estuvieran congeladas sus aguas podría comunicarse fácilmente con el océano Pacifico. Un tiempo se creyó que el estrecho se encontraba en el rio Hudson y que siguiendo su cauce aguas adentro se llegaría al Pacifico, nada más extravagante desde nuestra óptica actual, pero así era en pretéritos tiempos. Vale insistir que durante mucho tiempo no se sabía si Baja California era isla o península…
El desconocido escritor va describiendo y representando los accidentes geográficos, en algún momento, serviría de mucho saber cuándo advierte: aquí bate la mar (mapa n°5), allí la mar daba con fuerza sobre la ribera, quizá se podría oír el rugido del oleaje y lo mejor era navegar a prudente distancia, no fuera a encallar un navío, en ese mismo mapa se anota la sierra de los “Motines y el rio Sacatula” en México.

Algunas de estas toponimias son conocidas, y no hace falta ser mexicano para reconocerlas; por ejemplo, podemos ver la situación del puerto de Zihuatanejo (mapa n°7), tan arraigado en la cultura popular de este siglo. Igual se registra el puerto de Acapulco (mapa n°8) que junto a los puertos de Acajutla (El Salvador), El Realejo (Nicaragua), El Callao (Perú), y los de Panamá fueron los principales en el océano Pacifico durante el dominio español.


Cuando las cosas se ponían difíciles y cuando no había los artilugios modernos de navegación, cada accidente geográfico, por ínfimo que parecía podría salvar un barco, para afinar el rumbo bastaba saber que en algún lugar estaba la Pesqueria de Don Garcia (mapa n°9), incluso una iglesia sobre una colina podía ser vista desde el mar. Pero ¿Quién sería ese fulano García? que dio nombre a una pesquería, un caladero o lugar donde se reunían los pescadores a faenar, quizá hubo allí una cabaña donde comerciaban el producto de la pesca, donde además se podría hacer una comida más o menos respetable y apurar un buen trago de ron; vino o lo que fuere menester, aunque se advertía que bajar a tierra en ese lugar era muy riesgoso sino se hacían maniobras apropiadas.

Y así más al sur estaba la región centroamericana no menos importante y cuyos mapas nos interesa comentar con especial énfasis…
Dos puertos centroamericanos, su momento y paisajes
Al arribar a aguas centroamericanas, es pertinente decir que de Guatemala no se ubicó población ni puerto alguno, apenas se registran en el paisaje sus imponentes volcanes y cosa curiosa, en algún momento se menciona como puntos de referencia dos árboles grandes, que, con buena suerte para los marinos, a nadie se le ocurriera hacerlos leña, porque sin duda más de algún capitán de barco podría perder el rumbo. Prácticamente toda la vida social, económica y cultural de Guatemala estaba asentada en el valle central, así como sus ciudades importantes y el centro político durante el gobierno español.
El Salvador: puertos, pueblos y volcanes
A partir del mapa n°27, el derrotero registra los accidentes geográficos en el territorio de la actual republica de El Salvador, como el volcán de Sonsonate, el rio del mismo nombre, en letras legibles se lee Playa de Acajutla, aparece señalada y se lee la siguiente advertencia: Surgidero de 12 brazas de fondo limpio aqui dan fondo los navios que vienen de Peru a descargar su carga dista 30 leguas de guatimala. De igual modo en el mapa de la playa de Acajutla se lee: Por aqui hay ratones, por supuesto no se trata de roedores, sino de unas piedras muy afiladas en el fondo del mar, capaces de cortar las amarras de anclaje y causar otros daños, esa anotación sin duda ayudaría a los navegantes y evitar problemas. Igualmente, en este mapa se lee: Bodegas, además se representan con unos dibujos de notable e interesante factura con colores acuarelados, que no dejan de cautivar el espíritu artístico del que los contempla, siendo un puerto importante es natural que se señalen las bodegas donde se guardaban las mercaderías que se trajinaban.

El mapa 29, señala entre sus toponimias los volcanes de “San Salvador y Sacatecoluca”, y el importante rio Lempa sobre este significativo rio se anota que:
Desde el Bolcan de Sacatecoluca al R. de Lempa ay 4 leguas de NoroesteSueste. este Rio es Limpio navegable, y dista 8 leguas de la Ciudad de san Miguel, ay ynfinito ganado Bacuno, donde se puede hacer vastimentos, tan a poca Costa, Como once Reales (…) (Res) en pie, ay muchos Caimanes en el

Curiosamente en el siguiente plano, el n°30, en el extremo izquierdo del mismo se señala un punto donde se subraya: Por este paraje se pasa el R. Limpa y al lado opuesto de esta inscripción se observa el dibujo de una edificación que representa el obraje de Domingo Pérez, asimismo se lee Barquero de Limpa, Domingo Pérez, sin duda debió de ser el barquero que cruzaba viajeros por aquel andurrial, porque en aquel tiempo este rio pudo ser más caudaloso y no se contaba con un puente para pasar de un lado a otro, el autor del derrotero por supuesto anoto río Limpa en lugar de Lempa. En esa barca es de imaginar que igual cruzaban mercaderías, mulas y sus muleros que viajaban con rumbo a las ciudades tanto en El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua, más de algún inesperado viajero debió transitar por el lugar.

Entre los poblados que se delimitaron en este mapa estaban: el pueblo de Xiquilisco o Jiquilisco, Osotlan (Ozatlán), Santa Martha (Santa Marta) y Araguayquin (Ereguayquín).
Siempre en el mismo mapa n° 30 no falta la representación de los volcanes, sabemos que la región centroamericana es parte del Cinturón de Fuego del Pacifico, para nuestro anónimo cartógrafo era ineludible incorporar estos volcanes que bien visto eran puntos referenciales, se observa la imagen del volcán de San Miguel, el de Solotlán (este no lo puedo ubicar en mapas modernos, es posible fue error del cartógrafo), además se ubica el volcán de Tecapa, sorprendentemente se lee: Bolcancillo de tecapa que tiene en la cumbre una laguna. y crece y mengua con la marea; y vierte mucha piedra azufre.
La laguna actualmente se le nombra la laguna de Alegría sobre si existe una marea no podríamos dar fe porque no hemos estado por esos lares…
La villa de Choluteca y el golfo de Fonseca el inextricable sur
El siguiente plano el n° 31, comparte territorio tanto de El Salvador como de Honduras, se puede ver en su parte superior la representación de la ciudad de Choluteca, además se agrega el rio Choluteca, se lee en la descripción en el extremo superior izquierdo el siguiente texto:
La Chuluteca es una villa de españoles tendra ciento y cinquenta vecinos, dista poca distancia de este rio es abundantissima de ganados mayores, y de gallinas y frutos, mas rica de estos generos que de plata.

En los “censos” de ese periodo, el termino vecino, comprendía los jefes o cabeza de familia y varios dependientes, entre hijos y familiares cercanos, por lo que los habitantes de esa población no eran solo esos 150 como se advierte en el mapa.
En el extremo inferior izquierdo aparece representada una casita y lo que podría ser la representación de un establo, se anota que era: la Estancia de Don Pedro de Guinea ay infinitos ganados y cavallos, debió de ser una estancia muy reconocida, quizá con cientos de cabezas de ganado como para que se haya tomado como punto referencial.
En 1657, un galeón que hacia la ruta de las Filipinas, perdido el rumbo apareció todo maltrecho por las aguas del “golfo de Amapala”, más tardo en tirar anclas el galeón que el esclavo filipino, Diego de la Cruz, huyera por aquella calurosa costa. Dos años duro la fuga del esclavo y cuando se capturo declaro que él había huido con cuatro esclavos y otras personas libres (quizá desertores del barco). En primera instancia el esclavo filipino huyo hacia Nicaragua, en El Realejo, se le puso en prisión, pero abatido por una dolencia se le saco de su celda para cuidarle e igualmente volvió a fugarse de sus captores, confeso que se escondió un tiempo en la hacienda del sargento mayor Pedro de Guinea la hacienda se llamaba Sirama[2]. La fuga del esclavo termino cuando lo atraparon en la provincia de Guatemala, puesto en custodia se vendió en pública subasta, de allí se le pierde el rastro, pero es claro que la hacienda referida en el mapa revestía de cierta importancia.
Siempre en el extremo inferior izquierdo del mapa, aparece representado el Pueblo de Amapala en tierra firme y no como una isla, incluso se representa un cerro denominado cerro de Amapala. En el mar se acentúa con letras grandes Golfo de Amapal (sic), toda una confusión, se observan varias islas entre ellas: Sucama, Sateca, Guatepeque, Isla de Iguanas, Mungala (Meanguera quizá), Conchava (Conchagua) y la isla Negrillo. No se representa la isla del Tigre, la que generalmente se le conoce como Amapala, más confusión. El municipio actual de Amapala comprende pues la isla del Tigre, islas e islotes adyacentes con 13 aldeas y 64 caseríos según datos del INE (Instituto Nacional de Estadísticas).
Volviendo a nuestro mapa, en el extremo inferior derecho, se representan con el dibujo de unas casitas dos astilleros, resulta lógico la existencia de esos establecimientos, porque el comercio con la América del Sur según la documentación llego a ser notable y se necesitaban embarcaciones para dicho efecto. Los astilleros en mención eran y están señalados: el astillero de Ramos y el astillero de Avilés.
Mucha de la madera para la construcción de barcos pudo haberse sacado de la misma zona, pues arboles como: Almendro de Rio, Santa María o Palo María, Pardillo, Palo de Mora, Carreto Real, Carretro Negro, Cortés Morado, Macuelizo[3], tienen uso en la fabricación de barcos, canoas y botes, pues son maderas fuertes, durables y fáciles de trabajar, estas maderas se pueden encontrar en Honduras y me imagino en general tanto en áreas de Nicaragua o El Salvador, pero no somos especialistas en biología, sin duda no fue raro la existencia de tales astilleros en la costa del Pacifico centroamericano.
Siempre en ese mapa 31 del mal llamado Golfo de Amapala, porque en realidad se le conoce y fue bautizado como Golfo de Fonseca por Andrés Niño (1522), en honor a Juan Rodríguez de Fonseca, personaje importante en España, quien dirigió la política en los años subsiguientes al descubrimiento de América, allí se localiza un punto geográfico que reza Estero que va al Pueblo de el Viejo.
Nicaragua y su puerto de El Realejo
Ya en aguas de Nicaragua y en el mapa n°33 en el extremo superior izquierdo, se observan cuatro tipos remando en una canoa que saliendo desde el golfo de “Amapala”, se aproximan a la ruta del Pueblo de El Viejo (departamento de Chinandega, Nicaragua), el dibujo de los remeros y su canoa resulta ser de un encantador estilo naif, aunque arte ingenuo, para un individuo del siglo XVII, aquella representación sería tan efectiva como un artilugio de navegación satelital. Además, en ese mapa aparecen los pueblos de El Viejo y el puerto de El Realejo, este último aparece inscrito en cuanto mapa del Pacifico se realizó, en el extremo inferior izquierdo se obtiene más información sobre dicho desembarcadero, se asienta lo siguiente:
De los Acerradores (una isla que también aparece señalada en el mapa) a la Barra del Realejo ay 4 leguas de Noroeste Sueste es Puerto capaz a surgir dos mil naos con habrigo ay astillero Brea y Alquitran y jarcia en abundancia ponderar las consecuencias que este Puerto tiene para asegurarle no son ponderables necessitava de un castillo, para su defensa, ay cargan (pasa al extremo superior derecho del mapa) Navios que vienen del Peru, ay gran Riqueza en el tiene 250 vecinos españoles, ay gran abundancia de carne, y arina, y frutas, es algo enfermo.

Aunque no contamos con datos concretos sobre cuantos barcos se fabricaron en sus astilleros, y debemos tomar como una risueña exageración del autor del derrotero, cuando asegura que en el puerto de El Realejo pudieran anclar dos mil naos, sin duda debió de ser notable el trasiego de mercaderías con destino al Perú, sin soslayar el comercio que se articulaba con el Pacifico asiático; mediante el galeón de Manila o la nao de China como también se le conocía.
Si un barco desde El Realejo enfilara su proa rumbo al sur, quizá no encontraría otro notable puerto ni ciudad, viendo los subsiguientes mapas se mencionan algunos lugares para recalar, pero que no parecen tener ninguna importancia, por ese rumbo se reconoció los volcanes en Nicaragua, como el de Telica y que nuestro ignorado cartógrafo, un inquieto dibujante represento en el mapa n°34 con una notable fumarola, después en los subsiguientes mapas 35-36 se incorporan el volcán de León, fumarola incluida, el volcán de Granada y otras toponimias como el puerto de San Juan (San Juan del sur) al que le faltaban casi dos siglos para obtener relevancia y ser concurrido.

El litoral de Costa Rica en el Pacifico océano
En la actual republica de Costa Rica, en este derrotero, en el mapa n°40 lo más notable que se registro fue La ensenada de Nicoya, en este sitio se tiene una abundante enumeración de toponimias: ríos, islas, ocho puestos de vigías en diferentes sitios, lugares con bodegas, un comentario que ayuda a entender la importancia de tal sitio expresa que:
este golfo esta poblado de Haciendas la tierra adentro, esta el Puerto de la Caldera población corta donde se cargan algunas fregatas, para el Peru, entran la tierra adentro muchos esteros, en esta costa de Nicaragua, que puede el enemigo hacer gran daño por ellos.

En cierto tiempo del dominio español, Nicoya, perteneció a Nicaragua por eso se menciona como parte de su costa. Una significativa población en esa ensenada de Nicoya fue el denominado pueblo de Santo Domingo de Cavo Blanco, que según parece en algún momento floreció como reducción indígena. Esta zona de la Península y golfo de Nicoya sufrió el ataque de piratas y corsarios de allí los puestos de vigías, el pirata William Dampier (1651-1715), por mucho que digan que fue un “caballero inglés” y se tenga reputado como “científico”, anduvo merodeando por la región, expreso que: Nicoya is a small Mulatto Town[4] y que algunos de sus habitantes eran carpinteros, comento que el capitán Sharp (Bartholomew) obtuvo carpinteros para reparar su navío y regresar a Inglaterra[5] (1681), en el siglo XVII los piratas y corsarios se desplazaron del Caribe hacia el Pacifico para continuar sus fechorías.
Siempre proa al sur no se representaron más poblaciones sino más bien accidentes geográficos como sierras, farallones, golfos, puertos menores sin mayor importancia.
El mapa n° 42 nos brinda un detalle histórico sobre los piratas, pues se señala una ensenada sin consignar nombre donde se registra que: En esta Ensenada dio carena a su nao Thomas candi yngles que entro por el Estrecho de Magallanes Año de 1587.

En realidad, no existió un corsario o pirata llamado Thomas Candi, simplemente fue la inveterada costumbre de castellanizar los apellidos extranjeros, se trataba del corsario inglés Thomas Cavendish (1560-1592), quien en ese viaje de 1587 logro lo que muchos buscaron y no pudieron, atrapar la nao de China o galeón de Manila con sus fantásticas riquezas. Es de reconocer que generalmente en 300 años del gobierno español; los piratas y corsarios no afectaron mayormente la economía del imperio; generalmente eran molestias menores, un incordio como se diría castizamente. Los piratas y corsarios en muchas ocasiones terminaron alimentando los peces del mar y sus barcos a pique, Thomas Cavendish, fue el tercer marino que le dio la vuelta al mundo, después de este viaje volvió hacerse a la mar para continuar saqueando poblaciones en la América española, pero esta vez con menos fortuna, muriendo en algún lugar del Atlántico.
Al sur Panamá y el fin de la tierra
Algunos dicen que el fin de la tierra se encuentra en Ushuaia (Argentina), otros dicen que es Puerto Williams en Chile, sea como fuere en este derrotero a partir del mapa 44, se llegara a Panamá y después a Suramérica un mundo totalmente distinto a la tierra centroamericana.
La entonces provincia de Panamá no dependía de la Audiencia de Guatemala, allí en los mapas de este derrotero se asentaron cientos de toponimias, que sería harto difícil enumerar. Millas náuticas en dirección a las regiones australes aparecen multitud de islas, bahías, puertos de nombres poco escuchados, se representaron vistosamente por nuestro anónimo cartógrafo ciudades como Guayaquil en la actual republica de Ecuador y la ciudad de Lima en el Perú.
En las aguas de la actual república de Chile, hay decenas de islas y lugares que aún hoy día en mapas modernos es difícil encontrar, por supuesto que algunos sitios geográficos son legendarios, basta atisbar el plano n° 149, que ilustra el famoso estrecho de Magallanes y sus importantes puntos geográficos. El ultimo mapa el n°151 y son un conjunto de islas y un par de bahías y reiteramos, en mapas modernos son difíciles de encontrar.
Las islas del fin de la tierra y la literatura
Cerraremos este escrito con una nota literaria, representado en el mapa n°150 aparece el archipiélago de Juan Fernández, en una de las islas de ese conjunto, el escritor inglés Daniel Defoe (1660-1731) sitúo el escenario de su novela Robinson Crusoe, el naufrago universal. Algunos han sugerido que este personaje estaba inspirado en Alexander Selkirk, un desobediente marino escoces, que como castigo fue abandonado en ese archipiélago; un par de años después fue rescatado.

Pero no es de Robinson Crusoe que nos interesa comentar, sino de Viernes, el nativo que le acompaño en su infortunio; aquí es cuando la realidad supera la ficción, es muy probable que Viernes haya sido un indígena de la Mosquitia (hondureña o nicaragüense). Y quien nos lo cuenta fue William Dampier, que cuando no estaba asaltando en mar abierto escribía mucho, este inglés en uno de sus escritos menciona que el 22 de marzo de 1684, se aproximaron al dicho archipiélago, al día siguiente anclaron en la isla de Juan Fernández en una bahía al sur y aseguro Dampier que:
We presently got out our canoe, and went ashore to see for a Moskito Indian whom we left here when we were chased hence by three Spanish ships in the year 1681, a little before we went to Arica; Captain Watling being then our commander, after Captain Sharp was a turned out. This Indian lived here alone above three years and, although he was several times sought after by the Spaniards, who knew he was left on the island[6].
El indígena de la Mosquitia, a diferencia de Alexander Selkirk no fue abandonado como castigo, los piratas tuvieron que escapar de la zona y no les quedo tiempo de esperarlo; dejándolo a su suerte. Sobrevivir tres años en aquella isla con apenas un cuchillo según comenta Dampier, dice mucho de su capacidad e ingenio, además fue buscado afanosamente por los españoles y darle captura, pero les fue imposible. En el barco que llego a buscarlo venia su hermano, al que los ingleses bautizaron con el nombre de Robin y al sobreviviente le llamaban Will, el pirata Dampier comento en su escrito que los indígenas estaban agradecidos porque entre ellos no tenían nombres[7], bueno era la opinión de un inglés, es plausible que en este indígena se basó Defoe para su personaje de Viernes, el fiel acompañante de Robinson Crusoe, si es errónea nuestra conjetura, entonces el nativo de la Mosquitia y sus aventuras con aquellos piratas bien merece una novela…
[1] BNE. MSS/2957. Mapas de las costas de América en el mar del Sur, desde la última población española en ellas, que es la ciudad de Compostela, en adelante entre 1600 y 1699. Folio 2vo. Disponible en: https://bnedigital.bne.es/bd/es/viewer?id=c0c5a808-a7f9-4919-a0e6-6f48d9002c5c
[2] Véase en este mismo blog: https://omarvalladares.com/2022/12/18/la-fallida-fuga-del-esclavo-filipino-diego-de-la-cruz-amapala-1659/
[3] Véase Agudelo C., Nelson de J. Arboles maderables de la Zona Sur de Honduras. Guaymuras, 2005. disponible en https://bdigital.zamorano.edu/server/api/core/bitstreams/79f37dc5-d366-4fa3-8213-dc9246a66604/content
[4] Dampier William. At sea with pirates . Amberley Publishing, United Kingdom, 2014, p. 82-83
[5] Ibid.
[6] Dampier William, op cit p.62
[7] Ibid p.64