
Un funcionario del imperio español, una temporada podía servir en Flandes, luego pasar a Filipinas o California y terminar en Honduras, también podía ser a la inversa, ostentar un cargo en Honduras y luego pasar a los confines del mundo, culminaba la carrera retirado, viviendo una vida más o menos cómoda o terminar pasando apuros, buscando amargamente alguna gratificación por parte de la corona, en ocasiones falta de recursos.
Juan Márquez Cabrera, fue de esos funcionarios que sirvieron en diferentes plazas tanto en Europa y América, luchando por tierra y mar, ejerció el cargo de gobernador de Honduras y en uno de sus últimos destinos ostento la gobernación en la provincia de La Florida (actual Estados Unidos), después de esa gubernatura se le pierde el rastro en la documentación. A Márquez Cabrera además de su hoja de servicios se le puede reconocer como autor, pues publicó un tratado militar, no fue el único escritor lo fueron también los gobernadores de Honduras, Jerónimo Sánchez de Carranza quien escribió un texto sistematizando la esgrima española y Francisco Dávila y Lugo novelista y honrado funcionario, quien paso muchas penurias en una provincia atestada de corrupción como lo fue Chiapas y la misma Honduras.
Del nacimiento, vida personal y familiar, lugar de origen de Juan Márquez Cabrera no se sabe mucho y es un misterio, amerita un buen estudio, pues como tantos otros funcionarios que viajaron por el mundo sosteniendo tan dilatado imperio, comprenderlos puede ayudar a entender la historia de nuestras patrias hispanoamericanas.
En la relación de méritos de Márquez Cabrera, por la que hacía constar sus amplios servicios a la corona, acentúa su faceta de escritor pues apunto:
Asistido el dicho Capitan y Sargento mayor de las esperienzias que ha adquirido en el arte militar en el discurso de los años que ha servido en los exercitos de Mar y tierra y deseoso de lograrlos en Beneficio de los que sirven saco a luz un libro yntitulado espexo en que se debe mirar el buen soldado el qual se ymprimio con Lizencia de su Magestad y se tiene por obra provechosa[1].
Tal libro salió del taller del impresor, Domingo García Morras, cuyo nombre va inscrito en centenares de publicaciones que salieron de su imprenta en Madrid, esa publicación vio la luz el año de 1664.
Por esos días en un memorial, Juan Márquez Cabrera, escribió un sucinto relato de su carrera militar, señalando los lugares donde combatió y sus heridas de guerra durante 19 años de servicio[2]. El objetivo de ese memorial era demostrar su servicio al rey, aquilatar su nombramiento al puesto de gobernador de Honduras.
El “cursus honorum” militar de Juan Márquez Cabrera había transcurrido del simple soldado, cabo de escuadra (vale aclarar que el rango de cabo no se corresponde al actual), iría ascendiendo poco a poco al grado de alférez, capitán de la infantería española, para asumir la gobernación de Honduras pidió y se le concedió ascenso a Sargento Mayor (obvio tampoco sargento mayor tenía el mismo rango del actual sargento). En ocasiones se encontraba estacionado en Nápoles, Cerdeña, Portugal, Sicilia o sirviendo en los ejércitos de Cataluña y Extremadura, sitios en los que recibió heridas de mosquete y en una ocasión hasta fue apedreado[3].
Su permanencia en tierras americanas fue muy ajetreada, el once de mayo de 1658, se le despacho cedula de capitán de infantería de la isla de Jamaica para enfrentar a los ingleses[4]. Posteriormente en 1659, se le comisiona como “cabo y capitán de tres fragatas, para ir a Yucatán a socorrer la infantería del galeón Santiago que se había perdido en aquella costa[5]”. En 1662 se le otorga el mando de un patache (barco pequeño utilizado en vigilancia costera), para llevar un mensaje del rey al gobernador de Cartagena de indias (actual Colombia)[6]. Al año siguiente, se le nombra capitán del patache nombrado Nuestra Señora de la Concepción, para que fuese de aviso desde Portobelo hasta España, llevando varios pliegos de importancia, además seis prisioneros ingleses de un barco que atrapo en isla de Pinos[7] (Cuba), nuestro personaje no perdía el tiempo tratándose de darle lata a los enemigos de su rey.
En 1665, cuando se le nombro gobernador de la provincia de Honduras, le toco solicitar licencia de pasajero en la Casa de Contratación de Sevilla, Márquez Cabrera, debió de tener una vida casi espartana, algunos gobernadores cuando cruzaban el Atlántico, llevaban familiares, criados, uno o dos esclavos, joyas, guardarropa y trebejos al uso por cualquier cosa que se necesitare, prácticamente en ese momento Márquez Cabrera viajaba solo, da la impresión que incluso no quería ni podía costearse alguna servidumbre; pues aclaraba en nota que dirigió a las autoridades de la Casa de Contratación:
digo que abiendo prezentado mi titulo y lizencia de Pasaxe Porque en ella se me consede Lizencia Para que Pueda llevar dos criados Vuestra Señoria mando que nonbrase los criados y porque Aunque en la dicha Real sedula se me concede Por estar tan alcanzado que no tengo Para Poderlos llevar Por aber servido A Su magestad en diferentes pue(stos) y aber salido de la villa de madrid sin tener conque p(roto)erme A Biar Por cuya causa no los puedo nombrar[8].
Lo entrecomillado en esa cita de Márquez Cabrera y que está roto donde posiblemente escribió: no tener con que poderme A Biar, la palabra correcta es aviar y tiene varias acepciones, una de ellas es alistarse para emprender algo, encaminarse a alguna parte, alistar, aprestar, arreglar algo, así que es posible que tenga que ver con su escasa capacidad de poder adquirir o pagar el servicio de criados. La cedula donde se le expidió título de gobernador de Honduras decía en su parte medular
El Rey: mi Presidente y Jueces ofiziales de la casa de la contratacion de Sevilla yo, os mando que a Juan Marques Cabrera a quien he proveido por mi Governador y capitan general de la Provincia de Honduras le dejeis passar a ella y que pueda llevar dos criados para su servicio sin le pedir informazion alguna y los criados presentandolas ante vos hechas en sus tierras ante las Justicias dellas y con aprovazion de las mismas justicias de que no son casados ni de los prohividos a pasar a aquellas partes y de las señas de sus perssonas fecha en Madrid a tres de março de mill seiscientos y sesenta y cinco años. Yo el Rey [9]…
Una vez que termino su gestión como gobernador de Honduras, como era usual se le hizo el juicio de residencia, el cual consistía, que mediante pesquisa secreta se buscaba saber si el gobernador saliente había incurrido en algún tipo de ilegalidad o cualquier practica que hubiera ido en detrimento de las personas y vasallos de la corona. Se le hizo cargo de no tener en su sala de audiencia, el arancel de los derechos reales de las causas que se promovieron ante él[10]. Se le imputó de haber hecho algunas ausencias de la provincia, en una ocasión durante su ausencia, en el año de 1667 la ciudad de San Pedro (San Pedro Sula) sufrió una invasión de enemigos[11], esa incursión sin duda se refiere al ataque del pirata francés, Jean David Nau (1630-1668), conocido con el alias del olonés, un verdadero criminal al que felizmente los indígenas Kunas (Panama) le dieron una muerte merecida despedazándolo en vida; que lo mismo les había hecho a tantos españoles. Abandonar su puesto era una acusación muy grave, de igual manera “se le acusaba que, en algunos casos por delitos de amancebamientos públicos, no procedió de acuerdo con las leyes”[12], por supuesto que esto no debió de ser una falta mayor, lo que los individuos hicieran en la intimidad de las alcobas no comprometía la seguridad del imperio español, si acaso merecía las reconvenciones de la iglesia, por no proteger la moral de los súbditos del rey. Otro cargo que se le atribuyo fue el no haber dado testimonio de las ventas que se otorgaron durante su gestión; para que se cobrasen las reales alcabalas[13]. Las acusaciones no fueron tan graves, aunque se le condeno a una pena de dos mil maravedís para la cámara del rey y 350 pesos para ayuda a la paga de los ministros que se ocuparon en realizar el juicio de residencia[14].
Lo verdaderamente relevante del juicio de residencia, fue el comentario sobre la gestión del gobernador Márquez Cabrera, resultando un notable mandato, “se explicó que había mantenido la paz entre los vecinos, como siempre era deseable que el funcionario se encargará de velar para evitar los pecados públicos, cuidar de las viudas pobres y los huérfanos”[15], sobre todo se acentúa en este documento, que en “el año de 1667 mostrando su buen celo y cristiandad había socorrido la gente durante la peste que hubo en la ciudad”[16] (Comayagua). Se ignora que clase de peste o enfermedad pudo ser aquella.Se expresó que había acudido a “los puertos para rechazar a los enemigos de la corona, igualmente se recalcó que fue muy puntual en amparar los indígenas, que no fueren vejados ni maltratados y procuro la mejora de las minas en la zona de la ciudad de Gracias a Dios”[17] (Gracias departamento de Lempira).
Debido a su buena gestión en Honduras, en 1680, Juan Márquez Cabrera fue nombrado gobernador de la Florida (actual Estados Unidos). Nuevamente volvió a solicitar licencia de viaje esta vez se hacía acompañar de su mujer y una hija, tal parece que nuestro incansable guerrero había rendido las armas al tálamo nupcial, en la licencia de viaje se puede leer lo siguiente:
El Rey
Mi Pressidente y Juezes oficiales de la casa de la contratacion de la ciudad de Sevilla yo os mando que al Capitan y Sargento mayor Don Juan Marquez Cabrera a quien he proveydo por mi governador y capitan general de las Provincias de la florida le Dejeis pasar a ellas llevando consigo a Doña Maria Lopez del Moral su muger y una hija pequeña y que asi mismo pueda llevar dos criados y una criada para su servicio a el y a su muger y hija sin les pedir ynformacion alguna, y presentandolas los criados ante vos hechas en sus tierras ante las Justicias de ellas y con aprovacion de las mismas Justicias de que no son casados en estos Reynos ni de los prohibidos a pasar a aquellas partes y de las señas de sus personas que asi es mi boluntad fecha en madrid a catorce de Mayo de mill y seiscientos y ochenta años. Yo el Rey [18]…
En ese mismo documento se lee que la esposa de Márquez Cabrera: “María López del Morral tenía 27 años, además fue descrita como blanca y de buen cuerpo, y su hija Ana Márquez de cinco años y de cabellos rubios”[19]. La esposa del gobernador era joven y él posiblemente andaría entre los 40-50 años aproximadamente, pues ya tenía décadas de servicios a la corona.
La Florida y las colonias inglesas fronterizas, era una zona de luchas y desencuentros, dos imperios enfrentados en una zona lejana respecto de ambas metrópolis y en medio funcionarios como Juan Márquez Cabrera, donde su experiencia militar era acertada, el empleado perfecto para tan dura labor. En la Florida, Juan Márquez Cabrera, el año de 1683 formo una compañía de soldados pardos y morenos libres[20] (mulatos y negros), aquello era un pronunciamiento o una carta de intenciones de amplia trascendencia, los vecinos ingleses al norte de la Florida; los que casi dos siglos después se irían a la guerra civil por el turbio asunto de la esclavitud negra, no debieron ver con buenos ojos aquella política. Aquel ejemplo de “buen tratamiento” a poblaciones negras no era bueno para sus esclavos, pues algunas veces escapaban hacia esa zona buscando libertad, donde eran bien acogidos convirtiéndose la Florida española en un santuario para aquellos fugitivos.
Un ejemplo de estos desencuentros con los ingleses se suscitó en 1686, cuando el gobernador Cabrera, conduciendo 153 españoles, auxiliares indígenas y la compañía de pardos que había creado, en represalia contra los propietarios de las Carolinas, ataco las plantaciones inglesas en la isla de Edisto (Carolina del Sur), esa tropa mato algunos ingleses y se robó 13 esclavos del gobernador inglés, Joseph Morton, después en el camino de regreso a San Agustín la principal ciudad de la Florida, quemaron el asentamiento escoces de Port Royal.
Jane Lander lo comenta así:
In 1686 Governor Marquez Cabrera and a combined force of more than 153 Spaniards, Indians, and members of the new pardo militia retaliated against the Carolinians with a raid on the English plantations on Edisto island, including that of Governor Joseph Morton. The Spanish raiding party killed some of the English settlers and stole thirteen of Governor Morton’s slaves before turning southward to burn down the Scottish settlement at Port Royal on their way home to St Augustine[21]
Luego de este zafarrancho los pobladores ingleses querían atacar la ciudad de San Agustín y su guarnición, pero esto se evitó con la llegada del nuevo gobernador, James Colleton, quien contuvo aquella intención, pues al gobernador Colleton: who was more interested in trade with the spaniards than in retaliation[22], traducido significaba que al nuevo gobernador Colleton simplemente le interesaba más comerciar que fomentar revanchismos, que ya tenían suficientes conflictos con España hasta en los últimos rincones del mundo.
La gestión como gobernador de la Florida no termino muy bien para Juan Márquez Cabrera, por algún motivo, lo cual no sería de extrañar porque ocurría a menudo, al gobernador Márquez Cabrera se le negó durante un año el sacramento de la confesión, para un buen católico en ese tiempo, aquello era algo muy difícil de sobrellevar, termino sufriendo una crisis nerviosa y abruptamente abandono su puesto, el guerrero había sido derrotado lo más seguro por algún intrigante vestido con hábito de cura, que solía pasar, David J Weber así lo afirma: In Florida, for example, after the padres denied him the sacrament of confession for a year, Gov. Juan Marquez Cabrera (1680-87) suffered a nervous breakdown and abruptly deserted his post[23].
El sucesor de Márquez Cabrera fue Diego de Quiroga y Losada, quien asumió el año de 1687, en el ínterin estuvo gobernando Pedro de Aranda y Avellaneda, en uno de sus primeros informes el entrante gobernador Quiroga, señalo que Cabrera había causado problemas con las poblaciones indígenas, en su informe explicaba que:
En cumplimientto de la merced que Vuestra Majestad me hiço de el Govierno y Capitania General destas provincias de la florida llegue a su puertto el dia veintte de agosto y el siguiente se me enttrego su posesion y govierno que halle a cargo de Don Pedro de aranda Sargento mayor Por Vuestra Majestad desta plaça por la ocasion que constara a Vuestra Majestad por los auttos que estan remitidos sobre ello y se vera Por el testimonio del dia en que thome la posesion que remitto a Vuestra Majestad Como me manda , Y en virttud de lo que Vuestra Majestad me manda de que luego que thome posesion haga visita en persona de estas provincias esttoy para salir a ella con ofiziales Reales Placiendo a Dios el dia veintte y uno del corriente por estar ynformado del desconsuelo que padecen los naturales que andan auyenttados por los montes ocasionado de lo therrible que fue con ellos mi anttesesor por su riguroso natural[24].
Que habrá pasado con el gobernador Márquez Cabrera, para dar mal trato a las poblaciones indígenas, mientras que en Honduras hizo todo lo contrario. Honduras al igual que la Florida, fueron zonas de frontera, donde la presencia inglesa causo problemas y confrontaciones armadas, en algún momento la corona española tuvo que lidiar con los establecimientos ingleses de la Mosquitia e islas de la Bahía. En tanto que en la Florida con parte de las 13 colonias inglesas compartiendo vecindad, las hostilidades fueron continuas, una labor que estaba muy por encima de los recursos y posibilidades del gobernador Márquez Cabrera, por lo cual suponemos debió de sentirse abrumado, quizá vio a los indígenas más que aliados en enemigos y proclives a pasarse al bando inglés, de allí el maltrato y dureza que empleo con ellos, esto por supuesto solo es una elucubración y merece más estudio además un biógrafo para tan desconocido gobernador.
El espejo en que se debe mirar el buen soldado fue el título del libro que publico en 1664 el gobernador Juan Márquez Cabrera, consta de 22 capítulos en 159 páginas, básicamente es un tratado militar donde se describen los diferentes rangos de la milicia española de ese tiempo, sus deberes y obligaciones y características específicas que debía tener cada uno de los aspirantes a un rango inmediato. Las descripciones de cada rango en el texto, están bien explicados por parte de Márquez Cabrera, que por experiencia personal sabia de lo que estaba tratando, pues alcanzo ascender desde el simple soldado a capitán y sargento mayor, solo le separaban de los últimos rangos apenas unos cuantos escalones, como el de maestro de campo de un tercio, sargento mayor de batalla y general de artillería, es muy probablemente que después de su gestión como gobernador de la Florida; su carrera militar haya ido en picada, y no ascendió a los rangos inmediatos.
Márquez Cabrera, debió de tener una aceptable cultura histórica, en su libro en ocasiones cita a Alejandro Magno, al general cartaginés Aníbal o historia romana. También la experiencia americana le sirvió en su texto para ampliar sus argumentos, por ejemplo, cuando recomienda en el octavo capitulo al aspirante al rango de capitán de infantería; aplicarse en saber fortificarse y comenta:
en lo que tengo andado en muchas partes de las Indias he visto algunos generos de fortificaciones, que antiguamente hizieron sus moradores en las guerras que tenian para defenderse [que siendo unos barbaros se preciavan del reparo para su defensa] y assi es justo, que el capitan que no lo supiere se enseñe[25].
Nos gustaría pensar que en algún momento, el gobernador Márquez Cabrera, vio las fortificaciones indígenas que quedaban en la zona del departamento de Lempira, quizá residiendo en la ciudad de Comayagua, sede de la gobernación, pudo darse un paseo por la antiquísima fortificación de Tenampúa y esa experiencia le sirvió al escribir sobre ese tema en particular.
Es de suponer también, que textos como el de Márquez Cabrera, fueron leídos por aspirantes a ascender en la carrera militar, tanto en España como en la América española, quizá el gobernador-escritor cargo una buena cantidad de sus libros en su equipaje y pudo vender sus ejemplares en la provincia de Honduras o en la Florida, que bien le venían sus entradas extras…
Sigla
AGI: Archivo General de Indias (Sevilla, España)
Nota: se respeta lo mas posible la grafía original del siglo XVII solo se desarrollan las abreviaturas usadas profusamente en esos siglos para economizar espacio en el papel
Foto fuente: Biblioteca Universidad Complutense Madrid
[1] AGI. INDIFERENTE, 124, N.50. Relación de Méritos y servicios de Juan Márquez Cabrera, Gobernador y Capitán general de Honduras, 1664. Folio o imagen n° 8. Disponible en: https://pares.mcu.es/ParesBusquedas20/catalogo/description/239772?nm
[2] AGI. GUATEMALA, 39, R.25, N.139. CARTAS DE GOBERNADORES: Memorial de Juan Márquez de Cabrera, gobernador de Honduras. 1664. Folio o imagen n°1. Disponible en: https://pares.mcu.es/ParesBusquedas20/catalogo/description/348780?nm
[3] Ibid. folio o imagen n° 4-10
[4] Ibid.
[5] Ibid.
[6] Ibid.
[7] Ibid.
[8] AGI. CONTRATACION, 5434, N.2, R.8. Expediente de información y licencia de pasajero a indias de Juan Márquez Cabrera, capitán y sargento mayor, gobernador y capitán general de la provincia de Honduras, a Honduras. 1665, folio n° 1. disponible en: https://pares.mcu.es/ParesBusquedas20/catalogo/description/151607?nm
[9] Ibid. folio 2vo
[10] AGI. Guatemala, 39, R.26, N. 143. CARTAS DE GOBERNADORES: Expediente sobre la residencia que el Gobernador Honduras, Pedro de Godoy, hizo a su antecesor Juan Márquez Cabrera. 1672, folio o imagen n°28. disponible en: https://pares.mcu.es/ParesBusquedas20/catalogo/description/348784?nm
[11] Ibid. folio o imagen n° 34
[12] Ibid. folio o imagen n°36
[13] Ibid.
[14] Ibid. folio o imagen n° 66-67
[15] Ibid. folio o imagen n°69-70
[16] Ibid. folio o imagen n° 70
[17] Ibid. folio o imagen n°71-74
[18] AGI. CONTRATACION, 5443, N. 2, R. 46. Expediente de información y licencia de pasajero a indias de Juan Márquez Cabrera, capitán y sargento mayor, gobernador y capitán general de la Florida, con su mujer María López del Moral y su hija Ana Márquez, a Florida. 1680, folio o imagen n° 1vo. Disponible en: https://pares.mcu.es/ParesBusquedas20/catalogo/description/152884?nm
[19] Ibid.
[20] Landers Jane. Black Society in Spanish Florida. University of Illinois, Champaing, Illinois, 1999. p. 22
[21] Ibid. p.23
[22] Ibid. p. 24
[23] Weber J David. The Spanish Frontier in North America. YALE UNIVERSITY PRESS, 1992, p. 131.
[24] AGI. PATRONATO,241, R.17. Diego de Quiroga, gobernador de Florida: asuntos de gobierno. El gobernador de la Florida, Diego de Quiroga y Losada, dice que llego a su destino en 20 de agosto de 1687, cuyo gobierno estaba a cargo de Pedro de Aranda. Añade que escribió para salir a la visita y atraer a un total sosiego a aquellos naturales, que andaban ahuyentados por los montes, ocasionado por lo duro que fue con ellos su antecesor, por su riguroso natural. 1687, folio o imagen n° 1, disponible en https://pares.mcu.es/ParesBusquedas20/catalogo/description/126531
[25] Marquez Cabrera Juan. Espejo en que se debe mirar el buen soldado. Madrid, 1664. p. 51. Disponible en: https://patrimoniodigital.ucm.es/s/patrimonio/item/617201